Sobre LATE

Late tiene algunas premisas: no le pide a nadie que trabaje gratis y mucho menos que cobre poco, sí (se) exige buenas historias con temas importantes -¡elementales!- de fondo. De eso se trata toda esta vaina: de enterarnos y entender lo que pasa lejos para enterarnos y entender lo que nos pasa cerca.

Esta revista es un experimento iniciado por seis cuentapropistas que viven del Rio Bravo hacia el sur a quienes les late el periodismo. Quieren cambiar el mundo a través del periodismo. Quieren cambiar al periodismo. Los miembros de Late asumieron que nunca serán millonarios y entonces aprovecharon las redes sociales para contactarse uno a otro y ver si al menos -ellos y todos los cuentapropistas del subcontinente- pueden escribir sobre lo que les gusta, ganando algo de dinero, sin tener que pasarse la vida convenciendo a los pocos editores que sobreviven a la dictadura de los clics. Como están en seis países distintos no tienen que rentar una oficina, se reúnen por Skype, bueno… la mayoría de ellos, porque a la delegación cubana aún no le marcha esta cosa de Internet.

Cualquier país decente le denegaría la visa a esta banda de ilusos.

Late no es un movimiento de periodistas, son periodistas en movimiento. Late tiene su manifiesto.

Aquí pueden ver a los imputados por crear este monstruo.