Marco Avilés por Marco Avilés:

Soy un escritor de crónicas (esa mezcla de reportaje, ensayo y memoria) y también editor. O sea, me he sentado a ambos lados de la mesa de conversación. Como autor, sufro lo que sufre cualquier escritor. Como editor, mi trabajo consiste en leer para encontrar virtudes, problemas y soluciones en los textos.

Foto: Christian Sierra / Diario Correo. ¿Quién es Marco Avilés?

Mi libro De dónde venimos los cholos (Seix Barral) fue incluido en la lista de los 10 más significativos del 2016 de The New York Times en Español. El anterior, Día de visita (Libros del KO, Aguilar), tendrá pronto una versión cinematográfica. He dirigido la revista mutante Cometa y también Etiqueta Negra.

Mi último libro se llama No soy tu cholo (Debate, Random House, 2017)y reúne un conjunto de ensayos y testimonios sobre ser cholo, mestizo, marrón. El que sigue contará mi vida de inmigrante en tiempos malos para los inmigrantes. Escribo sobre todo en mis propios diarios. Con los años, estoy descubriendo la autobiografía. Vivo en Maine junto a mi esposa y un perro sin pelo.

Modalidad

Los participantes recibirán un link para conectarse antes de cada sesión. Podrán hacerlo desde cualquier lugar donde haya internet, ya sea en pijama desde la habitación, en la cocina de casa o en un café.

Programa

Las razas no existen. Existe el racismo, esa creencia de que ciertas pieles o “razas” son superiores a otras. En nuestro mundo occidental, esa “raza” superior es la blanca. El sistema en que vivimos ha sido construido alrededor de ese mito. Progresar es “blanquearte”, despercudirte de tu identidad. La pobreza tiene color: es marrón, es negra. ¿Vivimos en una pigmentocracia?

Lo “blanco” suele ser el ideal en la publicidad y también en el calor del hogar: “¡Qué lindo tu hijo, nació blanquito!” Importa en el amor. “Hijo, tienes que mejorar la raza”. “¿Cómo puedes salir con un cholo?”. “¿Se apellidará Yupanqui?”. Las empresas reclutan o descartan trabajadores según su piel, sus apellidos o la zona donde viven. Cuando eres “blanco” y tienes ciertos apellidos y vives en ciertos barrios, esa criba no importa mucho y hasta supones que solo te han contratado por tu talento. Cuando eres mestizo o negro, sabes que si te contratan, ha ocurrido a pesar de tu piel, tu origen y tu condición social. El monstruo es real y vive con nosotros, susurrándonos al oído cómo pensar, cómo sentir, cómo tratarnos unos a otros según nuestra piel.

Si las las razas no existen, ¿qué queremos decir cuando hablamos de “blancos” o “marrones” o “negros”? ¿Son los “blancos” exponentes de pureza mientras que los “marrones” no? ¿Por qué una persona “blanca” de Latinoamérica es tratada como alguien “de color” en los Estados Unidos? ¿Son los “blancos” diversos en su blancura y mestizos que no se asumen como tales? ¿Para qué sirve hablar de racismo? ¿Podemos hablar de diversidad en la oficina? ¿Por que los periodistas estamos mejor entrenados para cubrir un incendio que para contar historias sobre discriminación racial? ¿Por qué tan pocos escritores hablan de su piel? ¿Es el racismo un tabú? ¿Un monstruo? ¿Da miedo?

En este taller compartiré mi experiencia como autor y lector, y estudiaremos cómo la autobiografía nos puede ayudar a escribir sobre el racismo y, sobre todo, a expresar nuestra identidad. La experiencia y la memoria nos dan autoridad pero solo si sabemos darles significado. Hablaremos de:

-Autobiografía y significado

-¿Quién eres y qué posición tienes en el juego de las “razas”?

-Escenificación y ensayo

-Tono y lenguaje (muchos autores incendiarios se incendian con sus propias palabras).

-Y más, siempre hay más.

Formulario de inscripción: