Frontera boliviana

Oscar Campanini, experto en extractivismo del Centro de Documentación e Investigación de Bolivia (CEDIB) argumenta, según datos que recopiló entre las cooperativas mineras bolivianas, que su país solo utiliza, como mucho, la mitad del mercurio que importa cada año, y concluye: “El resto va al contrabando”. 

De Bolivia sube a Perú, pero también a Brasil, donde han sido detenidos traficantes de mercurio cerca de la frontera boliviana. Por otro lado, Campanini adelanta un dato que se publicará pronto: Rusia está por superar a México como el principal proveedor de mercurio a su país. El tercero después de ambos es el Reino Unido. “Aún no tenemos datos de qué empresa hizo esa venta”. Solo en diciembre de 2021 llegaron desde Inglaterra 4.13 toneladas compradas a 203.481 dólares”. En páginas web de comercio exterior, varias empresas ingleses ofrecen exportaciones de mercurio.

El mercurio no solo se esparce hacia el norte; es, además, un elemento clave del sistema económico boliviano. Se está usando para amalgamar oro. Bolivia vendió el metal por un total 2.557 millones de dólares en 2021: es su principal producto de exportación, más que los hidrocarburos y cualquier otro. 

En 2013, durante la presidencia de Evo Moreles, Bolivia firmó el Convenio de Minamata; pero no lo cumplió. En marzo de 2022 el Relator Especial de las Naciones Unidas para Sustancias Tóxicas, Marcos Orellana, dijo que ve “con gran preocupación, no una reducción del uso de mercurio, sino un aumento del contrabando en Bolivia”. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió explicaciones al presidente Luis Arce “por el aumento de la importación de mercurio, que se ha cuadruplicado en la última década”. 

 Así como en una pequeña comunidad de Perú el activista indígena Jorge Tayón Keddero está en desacuerdo con el líder Larri Ihuizi Keontehuari por el daño que trae la minería a su pequeña comunidad, en otra escala pero con los mismos motivos, Alex Villca Limaco, vocero de la Coordinadora Nacional de Defensa de los Territorios Indígenas Originarios Campesinos y Áreas Protegidas de Bolivia (CONTIOCAP), denuncia al Gobierno de base indígena que lidera Arce, y a su mentor, Evo Morales. El Parque Nacional Madidi, al igual que la Sierra Gorda de Querétaro en México y los territorios indígenas en Perú, fue declarado reserva natural protegida. Pero esas protecciones son violadas regularmente.

Villca asegura que detrás de la explotación de oro en Bolivia hay empresas chinas y colombianas que usan a cooperativas locales como testaferro: “Los chinos a las dragas les dicen dragones de tan grandes que son las máquinas supuestamente artesanales que usan para sacar oro”. Además, opina que la escala actual del extractivismo boliviano está devastando el país en general y el Madidi en particular. Villca propone promover el ecoturismo de base comunitaria o cualquier alternativa que pueda competir con aquella industria. Él, por lo pronto, tiene su propio proyecto, con el que, por entre 100 y 500 dólares, lleva turistas extranjeros a recorrer la selva y luego los hospeda en unas cabañas “de bajo impacto ambiental”: el emprendimiento se llama Madidi Jungle EcoLodge.

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