| septiembre 2021, Por Giovanni Jaramillo Rojas

Matar el tigre y comerse el cuero: taller

Taller de periodismo en primerísima primera persona. Un espacio para aprender a hacer periodismo gonzo.

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Seis sesiones: los jueves, desde el 14 de octubre hasta el 18 de noviembre. 

Horario:

Mex-Col-Per 16hs

Bol-Par 17 hs

Arg-Chi 18hs

Uru 19hs.

Modalidad virtual en vivo (las clases quedan grabadas)

Valor: 60 USD.

Hasta el 1 de octubre 10% de descuento.  

DESCRIPCIÓN

Dice Raymond Carver: “Es posible, en un poema o en un cuento, escribir sobre cosas y objetos comunes y corrientes usando un lenguaje común y corriente pero preciso, e impartirles a esas cosas –una silla, una cortina, un tenedor, una piedra, un arete de mujer– un poder inmenso, incluso perturbador”. Con el periodismo no es la excepción. Acostumbrados a la noticia, la historia ha perdido fuerza. Obsesionados con la verdad, la ficción a sido subestimada. ¿Qué es la realidad? Un cúmulo de subjetividades que oscilan por ahí como si de insectos se tratase. La objetividad no existe, nos ha enseñado el periodismo de la mano de la sociología y la antropología. Entonces ¿Qué nos queda? Simple: nuestra experiencia vital, aquella que también es ojos, nariz y boca. Aquella que es historia en sí misma y que determina cada cosa que escribimos, pintamos o fotografiamos. El Gonzo, más allá de la sumersión en el exterior, es la pesquisa interna por esa realidad informe que nos determina tanto como excluye. El Gonzo, sin más, es la excusa literaria y psicoanalítica que nos permite encontrarnos en la realidad como factores incidentes de la suciedad que ella misma destila. 

Estas sesiones buscan examinar la historia, las características y los elementos que dan forma al llamado Periodismo Gonzo, en el cual la primera persona o el super yo, aparecen como obsesiones narrativas. En el Gonzo aparece la intimidad de la cotidianidad como una fórmula de periodismo transgresor, que a su vez pretende reducir la narración a sus elementos lingüísticos y estéticos más esenciales, usando técnicas provenientes tanto del realismo sucio, como del minimalismo para impugnar y pulverizar la objetividad que imaginariamente posee la realidad. 

¿Cómo es que el periodismo Gonzo ha desarrollado una experticia narrativa que se basa en la construcción de antihéroes, seres perdidos, desesperados, rutinarios, mediocres, viciosos, misántropos, autodestructivos, que no tienen otra opción de vida más allá que dejarse llevar por la insondable desolación de la cotidianidad? ¿Cómo es que la subjetividad se convierte en periodismo? ¿Es el periodista Gonzo un marginal? ¿Qué implicaciones tiene pensarse a sí mismo como objeto concreto y activo de la realidad? ¿Importan nuestras impresiones, nuestras vivencias, nuestras obsesiones?

Nos haremos de un espacio para deconstruirlo todo y sumergirnos en todo y refundarlo todo como nos dé la gana. Llevaremos a cabo ejercicios de escritura para desarrollar un lenguaje sencillo, exacto, en la tradición de la filigrana Gonzo. O lo protestaremos, pero siempre a partir de la constatación de cómo la frase corta, contundente y explícita supera el lugar común, la trivialidad o, incluso, la simple vulgaridad. Crearemos escenarios, atmósferas y personajes dentro de la confusa aspereza de lo real o, si se quiere, en el universo de lo ordinario, lo contradictorio y lo común. Hablaremos de los aislados retazos de la individualidad aciaga a la que el sujeto moderno está abocado. Nos anegaremos en lo más profundo de nosotros mismos hasta salir espantados del pozo ciego y afligido que somos. 

Estas sesiones, además de proponer la edificación de azarosas realidades, distopías narrativas, poéticas lisérgicas o absolutamente desérticas, también procurarán oprimir y tostar los cerebros hasta dejarlos despejados y templados para que sean capaces de llevar el infame teatro que es la vida cotidiana hasta sus límites más foscos e insospechados. Nos centraremos en la experiencia sensible para así consolidar historias vitales y directas. Hunter S. Thompson decía: “La vida no debería ser un viaje hacia la tumba con la intención de llegar a salvo con un cuerpo bonito y bien conservado, sino más bien llegar derrapando de lado, entre una nube de humo, completamente desgastado y destrozado, y proclamar en voz alta: ¡Uf, vaya viajecito!”.

PROGRAMA

  1. Historia del periodismo gonzo

A cargo de G Jaramillo Rojas

Sesión 1

Ascendentes Gonzo: Escribir como un outsider y vivir como un mainstream. Focalización del vicio como una virtud. Sujeto versus individuo. Matar el tigre y comerse el cuero.

Hunter S Thompson. Ética de la marginalidad y la violencia. El arte de hacerse romper la nariz. Me emborracho, me drogo, peleo y escribo.

Sesión 2

La vida es polvo y transcurre detenida en las ventanas del transporte público.  Periodismo libre, viajero y desinhibido. 

Periodismo Gonzo o lo que significa hablar de pintura con ciegos. Subjetivismo anfetamínico y no ficción sucia. Un ácido en la ponchera de la realidad. Perder la cabeza y sentarse a escribir para encontrarla (Gonzos latinoamericanos).

2. El Yo en acción. 

A cargo de Emiliano Gullo

Sesión I

Posibilidades y alcances del Yo como estrategia narrativa. ¿Cuándo y qué historia pide el uso de la primera persona? ¿Hay límites? Modelos híbridos y modelos totales. Diferencias entre los territorios de trabajo. El peligro de caer -y terminar- en la anécdota. La superación del yo, el estado mayor de la primera persona. Todo texto puede funcionar. Lo que importa es el sistema. Verdad versus sentido. 

Sesión II

Ejercicios y correcciones. Lectura de crónicas de referencias. Cómo capitalizar los imponderables. Acciones y medidas para tomar antes de iniciar; el grado cero del periodismo del yo. Los momentos capitales: investigación, inmersión, escritura.

3. La Edición

A cargo de Exequiel Svetliza  

Sesión I

Flaneur exterior y flaneur interior. Consideraciones acerca del fino arte de vagabundear y de cómo entrenar la mirada. El relato como prosopopeya o cómo hacer hablar al entorno. Del yo testigo al yo protagonista: distintas modulaciones. Vivir para contarla y contarla para vivir dos veces: onanismo autoreferencial/el confort del yo/el yo implosionado. Reflexiones en torno a una inmersión ¿fracasada?

Sesión II

La estructura narrativa: cómo darle forma a lo informe de la experiencia. Comienzos y finales: del cross a la mandíbula al conteo del árbitro. El estilo como búsqueda permanente. El proceso de edición: comerse el cuero del tigre y escupir el carozo.  

 Talleristas:

Emiliano Gullo: Nació el 10 de julio de 1978 en Bologna, Italia. A los 5 años llegó a Argentina, donde cursó estudios en Ciencia Política, Historia y Letras. Fue corresponsal en Buenos Aires de El Tribuno de Salta y de la organización francesa Reporteros Sin Fronteras. Trabajó en el noticiero del canal América 24. Integró las redacciones de los diarios Crítica de la Argentina y Crónica. Publicó en la revista italiana L´Espresso, en la española CTXT y en México lo hizo en Letras Libres y en la revista de la UNAM. También en el diario Perfil, Noticias, Brando, Crisis, Cítrica y en la versión en español de Jacobin. Actualmente escribe en la revista Anfibia y coordina el Taller Horizontal de Crónica (THC).

Exequiel Svetliza: (San Miguel de Tucumán, 1982): Maradoneano, cronista, docente y creador de memes. Desde 2012 integra el consejo de redacción de la revista Tucumán Zeta con la que ha publicado como coeditor y cronista las antologías “Crónicas de acá” (Recovecos, 2015) y “Aquí Adentro” (La Cimarrona, 2018). Ha participado también de los libros “Rosario, una ciudad Anfibia” (Mansalva, 2019), “La bolsa y la vida” (Desde La Gente, 2021) y “Tiempo suspensivo” (Ediciones Proceso, 2021). Es periodista y columnista del diario El Tucumano y profesor de la cátedra Literatura Argentina I (UNT). Fue guionista de la serie documental “Belgrano, la Nación soñada” y del cortometraje “En la sombra”. Guía espiritual del taller de narrativa “Un Pollo y seis sillas”.

 G Jaramillo Rojas: Sociólogo, periodista y docente. Cofundador y editor de Revista Late. 

INSCRIPCIONES:

 



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