Las máquinas reemplazarán a las manos en las bibliotecas

Foto: Julie Imbert

Ver más

Parte de la Médiathèque José Cabanis de Toulouse, en el sur de Francia, está siendo remodelada. Los empleados ocuparán otras funciones que no serán recibir en mano los libros que devuelve la gente y una máquina se encargará de eso. Julie Imbert detiene el tiempo en este fotorreportaje, capturando pequeñas manos.

Se dice que uno no valora lo que tiene hasta que lo pierde. Las manos de Lucette no volverán a rozar las de Vanessa, ni las de Philippe, ni las de Bárbara, ni las de Jean-François, ni tampoco las de Négib.

Varias manos serán reemplazadas por un aparato metálico que tragará los libros sin que medie una sola palabra.

Una máquina. Como la que pusieron en la boulangerie de la Place Saint Pierre para cobrar a los clientes.

¿Alguna vez pensamos en el cuidado con el que estas manos reciben los libros desnudos para cubrirlos y registrar su fecha de nacimiento o curar sus heridas, a veces con hilo y agujas?

La biblioteca permite que la cultura sea accesible a todos, incluso a los que no tienen ni un euro, a los que duermen en carpa y desayunan asfalto con neblina.

Las “pequeñas manos” son casi invisibles pero esenciales para la vida de las bibliotecas de Toulouse.

Fomentan el intercambio de semillas (autores, arbustos y flores) y juntas, siembran esperanza.

 

El proyecto de retratar las manos germinó en mi corazón a finales del año 2018, cuando ya llevaba varios meses trabajando con la gente que trabaja en la Médiathèque.

Me enseñaron cómo cuidar de los libros -preciosos compañeros de mi infancia- y quedé fascinada por su destreza.

La primera foto que saqué fue la de Kathy, cosiendo una historieta cansada de viajar entre tantas manos.

Luego, me fui de gira con los choferes encargados de repartir las colecciones y poquito a poco, conocí a los empleados de las otras 21 bibliotecas de la ciudad, incluyendo el bibliobús.

Tengo la convicción que así como todas estas manos crean una red de amor hacia los libros, los libros, en agradecimiento, tejen historias entre los individuos.