Alteridad significa condición de ser otro. Así se llama el trabajo de los documentalistas panameños Ginés Sánchez Arias y Martín Proaño que se puede ver aquí: comparan las protestas de los vecinos del acomodado barrio “Altos del Golf” de la capital, con la vida de las comunidades Ngäbe en la cuenca del Río Tabasará. Todos afectados por inundaciones. Giovanny Jaramillo Rojas le pone texto. ‘Alteridad’ pone en evidencia que el problema de ambas comunidades surge del mismo lugar: la corrupción.

Un espejo no tiene otra misión que hacer célebre el ejercicio de mirarse a sí mismo, creando consorcios sobre las imágenes de los demás, que terminan siendo las de uno proyectado desde afuera, imágenes que van desnudando lo que siempre está velado en la relación explícita con esos otros, foráneos y desconocidos: el rostro, un cuerpo, una mirada. Todo rostro es una pequeña aventura, una palabra, una existencia testimonial y sensible que soporta el árido clima del trato de otros rostros que, instalándose en una malla elástica de poder, se arrogan el derecho de silenciar a los demás. Un cuerpo es un espacio atiborrado de señales, de coexistencias, de narraciones. Una mirada no solo es un punto de vista, una simple interpretación: es, en sí misma y por su naturaleza tornadiza, un modo de ser y estar. Por eso la denuncia aciaga de “Alteridad”: aquí solo hay opacidad, sistemas abiertos a la cerrazón absoluta.

El porvenir se rehace, afuera, en la calle, sobre la ventana, en una selva, asistiéndose con el presente. Y también se despliega hacia adentro con la reflexión insondable y con todos los sentidos en alerta.

El futuro puede desvanecerse como la luz de una vela, en el ahora, o puede extenderse sobre el tiempo desierto de su ligera cera derretida hasta caer en la espera de su endurecimiento. El frió traído es una calma sobre la calma, un pesimismo melódico o una tragedia –si así lo desea el espectador– que cavila a propósito de episodios cotidianos de esa intensa vida emocional que todos vamos llevando al fondo de nuestro silencio.

Somos artificios trazados con recortes de otras vidas y, por lo tanto, un rescate ilusorio del presente y la necesidad humana de nunca irse tan lejos, hacia la precipitación como para no poder regresar. “Alteridad” es una invitación a salir de sí, deslizándose sobre el mundo externo sin forzar acontecimientos irrelevantes y agilizando la acción poética a modo de lucha y resistencia contra la crudeza de la maltrecha realidad-real.

“Alteridad” transcurre sin disimulo y con la susceptibilidad de ser real generando en su relato la sensación de que algo comienza para quedarse y enmarañarse rápidamente, sin la promesa de un desenlace concreto, porque la conclusión, el inicio y la trama parecen ser la misma cosa: respeto por lo otro, por el otro, por la tierra y las creencias del otro.

Este no es un documental que busca likes. Entendemos que la comparación puede ofender a algunas personas, y más a quienes empatizan directamente con la lucha indígena. Pero es que este documental no es para ellos. Es para los que no consideran válida la lucha social, los que consideran que el que vive al lado de un río es un atrasado que no quiere el progreso.

El progreso sin planificación no es progreso. Y desestimar la lucha de los marginados es ser cómplice de la destrucción de nuestra sociedad. En Altos del Golf ya sufren las consecuencias de ese sistema, al igual que los Ngäbe y quién sabe cuántos barrios más de la ciudad de Panamá, del país entero. ¿Cuándo es suficiente? ¿En qué momento vamos a despertar?

Gines Sanchez Arias

 


FICHA TÉCNICA

Alteridad + La condición de ser

ANIMAL: Productora cinematográfica

Un proyecto de Ginés Sanchez Arias

Dirección

Ginés Sánchez Arias
Martín Proaño Mattioli

Edición
Martín Proaño Mattioli

Sonido directo
Félix Guardia

Drone shots
Pedro Fonseca Méndez

Música
Frank Schubert – Piano Trio in E-flat Op.100 (Second Movement)

Ernesto Schnack – Liminal (from the album Worldbuilding)

Patricia Vlieg – Palito de Uvero (from the album Cabanga)



Sobre El Autor

Gines Sanchez Arias

Panameño. Me llamo Ginés Alberto Sánchez Arias Urrutia Porras Jorquera Guardia Calderón Ossa, Ad Infinitum. Soy mitad rabi-blanco, mitad descendiente de inmigrantes, y de vez en cuando romantizo la idea de ser indio. Soy Licenciado en Economía Política Internacional por The Colorado College pero estudio ecología política y antropología lingüística en la Comarca Ngäbe-Buglé.

Artículos Relacionados